IDEAS PRÁCTICAS · DESDE MI EMPRESA
Una factura llega. ¿Quién hace el resto?
En mi empresa he desarrollado un sistema para gestionar facturas con IA. Lee sus datos y los lleva a un circuito de revisión.
La factura que entra por correo sigue un recorrido. Se identifica el proveedor, se extraen los importes y se propone una categoría de gasto.
El sistema comprueba si esa factura ya está registrada. Permite revisar la información y archiva el documento para poder recuperarlo después.
Ese gasto pasa a formar parte del control económico del negocio.
El dato queda conectado con la factura que lo justifica.
Ahí he aplicado la IA: en el recorrido que une la entrada de la factura con la información que necesito para gestionar.
Una parte sigue necesitando criterio. La IA puede leer mal un importe o proponer una categoría que no corresponde, así que la revisión tiene su sitio dentro del sistema.
Para llevar esta idea a otra empresa, empezaría por seguir el recorrido de una factura. Desde la bandeja de entrada hasta el sitio donde queda registrada.
Anotaría quién la abre y dónde copia cada dato. Después, qué revisa y quién necesita esa información para seguir trabajando.
Con ese recorrido delante se puede elegir una parte y desarrollarla con ayuda de IA. El primer tramo debe tener una salida que ya sirva al siguiente, aunque todavía haya pasos manuales.
Es lo que compartiré en estos correos: cómo paso de una necesidad de gestión a una herramienta que uso en mi empresa.
Alejandro